domingo, 2 de julio de 2006

Sabina me canta al Oido

A la Orilla de la chimenea.

Puedo ponerme cursi y decir
que tus labios me saben igual
que los labios
que beso en mis sueños.

Puedo ponerme triste y decir
que me basta con ser tu enemigo,
tu todo,
tu esclavo, tu fiebre tu dueño.

Y si quieres también
puedo ser tu estación y tu tren
tu mal y tu bien
tu pan y tu vino
tu pecado, tu dios, tu asesino…

O tal vez esa sombra
que se tumba a tu lado en la alfombra
a la orilla de la chimenea
a esperar que suba la marea

Puedo ponerme humilde y decir
que no soy el mejor
que me falta valo
para atarte a mi cama.

Puedo ponerme digno y decir
toma mi dirección
cuando te hartes de amores
baratos de un rato… me llamas.

Y si quieres también
puedo ser tu trapecio y tu red
tu adiós y tu ven
tu manta y tu frío
tu resaca, tu lunes, tu hastío.

O tal vez ese viento
que te arranca del aburrimiento
y te deja abrazada una duda
en mitad de la calle y desnuda

Y si quieres tambié
puedo ser tu abogado y tu juez
tu miedo y tu fe
tu noche y tu día
tu rencor, tu porqué, y tu agionía.

O tal vez esa sombra…

O tal vez ese viento…
Y quién me diría a mí que yo me enamoraría de la musica de Sabiana. Me llego tarde y como legado de alguno de los vaciles que he tenido. Juan fue quien por primera vez me hixo escuchar Sabina (a parte de " nos dieron las 10"). Si no estoy mal fue el disco de HOTEL, DULCE HOTEL. y ya ven me conquistó!

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